Paetredeus

Una infinita oscuridad viscosa me rodeaba cuando empecé a existir. Estar en aquella sustancia primitiva provocaba un éxtasis continuo, una paz total.

Esa sustancia que moría y se renovaba a sí misma con cada respiro. Esa deidad antigua y sin nombre de la que proceden todas las cosas.

Una sustancia que hubo de transformarse hasta ser la Creación que es ahora. La obra perfecta, sigue siendo esa sustancia, aquella que se renueva a cada instante, ahora con una diversidad de colores y formas. Materia y energía, procedentes de la sustancia oscura. Porque en un principio todo proviene de la misma cosa infinita y al final tal vez volverá a serlo.

Maravillosas fueron las explosiones e implosiones, asombrosa fue la aparición de los colores y majestuoso el nacimiento de las estrellas.

Las primeras formas, abstractas e inconsistentes conformaron los astros, las piedras viejas que flotan en el universo.

El universo, siempre en movimiento, los astros en su ininterrumpida danza. Los planetas girando alrededor de los viejos soles como si los veneraran.

Recuerdo la primera vez que me posé sobre algo sólido como si se tratara de un sueño borroso y lejano. El tiempo en el que vagaba solo, recorriendo la Creación en busca de alguien más, de otro como yo, de alguien con quien pudiera compartir lo que había visto. Pero por mucho tiempo no hubo nadie, adonde quiera que fuera piedras y polvo eran lo único existente.

No puedo afirmar que soy el más viejo de todos los seres, y dudo mucho que lo sea. Cuando comencé a existir la sustancia era lo único presente, sumergidos en ella debieron estar aquellos que se reclaman como Antiguos primitivos, pero en mi largo vagar no encontré mas que rastros dejados por seres que nunca pude ver. Y a éstos Antiguos primitivos los encontré cuando la vida comenzaba ya a poblar la Creación.

Además me niego a creer que la sustancia oscura fuera el principio de todo. Aunque es cierto que lo que sea que la creó, o de donde sea que haya procedido ya no existe más.

Algunos proponen que la sustancia tiene un periodo y que cada determinado tiempo se vuelve la oscura viscosidad infinita, solo para volver a convertirse en la Creación. Y si eso es cierto entonces todo cuanto existe es renovado cada ciclo, de forma que nosotros seríamos los más antiguos de éste.

No he encontrado a seres que pertenezcan a un tiempo anterior, pero si todo cuanto existe se renueva cada vez, entonces la materia y energía que nos conforma sufren el mismo destino que el resto de las cosas. Entonces no es posible que exista alguien que  pueda contemplar la belleza de la renovación de la Creación.

 De cualquier manera nos vemos obligados a suponer lo que es sin tener nada que nos pueda dar una respuesta certera.

Tal vez cuando la siguiente renovación llegue pueda comprenderlo todo.

Deja un comentario